<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">    <title>comics de honduras para el mundo</title>    <subtitle>comic, contexto e historia</subtitle>    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://abrahamquioto.blogcindario.com/"/>    <id>http://abrahamquioto.blogcindario.com/</id>    <updated>2008-09-23T10:28:49+01:00</updated>    <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://abrahamquioto.blogcindario.com/atom.xml" />    <entry>        <title>El Comic, de Honduras para el mundo</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://abrahamquioto.blogcindario.com/2008/08/00001-el-comic-de-honduras-para-el-mundo.html"/>        <published>2008-08-10T15:16:00+01:00</published>        <updated>2008-08-10T15:16:00+01:00</updated>        <id>http://abrahamquioto.blogcindario.com/2008/08/00001-el-comic-de-honduras-para-el-mundo.html</id>        <author>            <name>abrahamquioto</name>        </author>        <summary type="html">&lt;img height=&quot;200&quot; src=&quot;http://abrahamquioto.blogcindario.com/ficheros/BELA-1-color-tierra.jpg&quot; width=&quot;300&quot; /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style=&quot;color: #ffff00;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Profundizando en el Comic&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;HISTORIA DEL COMIC&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Comic, algo de su historia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice que surge en el N.Y journals en 1890 con su famoso personage llamado el yellow kid, si, pero primero vamos a empezar por el principio; Remont&amp;eacute;monos hacia el pasado distante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tapiz de Bayeux&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tapiz de Bayeux, tejido medieval que narra en escenas semejantes a dibujos los acontecimientos referentes a la invasi&amp;oacute;n normanda de Inglaterra y a la conquista del pa&amp;iacute;s por Guillermo el Conquistador en la batalla de Hastings en 1066. La &amp;uacute;ltima parte del tapiz, que posiblemente describiera la derrota de las fuerzas inglesas, se ha perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las escenas est&amp;aacute;n tejidas con hilos de lana de colores sobre un lienzo de lino de 70 metros de largo por 49,5 cm. de ancho. El tapiz muestra 1.512 figuras en 72 escenas. Las inscripciones en lat&amp;iacute;n identifican a algunos de los personajes y se refieren a diversas partes de la acci&amp;oacute;n. El borde est&amp;aacute; adornado con hojas, animales fant&amp;aacute;sticos y escenas de caza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cierto momento el tapiz se consider&amp;oacute; obra de Matilde de Flandes, esposa de Guillermo el Conquistador, pero es m&amp;aacute;s probable que se tratara de un encargo del obispo Odo, obispo de Bayeux (Normand&amp;iacute;a) y hermanastro de Guillermo, y que se pensara colgarlo en la catedral de Bayeux. Parece que se realiz&amp;oacute; en Inglaterra a finales del siglo XI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tapiz es muy valioso por su representaci&amp;oacute;n de la vestimenta, armas, t&amp;aacute;cticas b&amp;eacute;licas y costumbres de los normandos antes de la conquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aporta m&amp;aacute;s detalles de los acontecimientos representados que la literatura de la &amp;eacute;poca. Tambi&amp;eacute;n plasma la aparici&amp;oacute;n en 1066 del cometa Halley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente el tapiz se encuentra en el Mus&amp;eacute;e de la Tapisserie de la Reine Mathilde, en el antiguo Palacio del Obispo en Bayeux (Francia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Aucas o aleluyas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aucas o aleluyas, nombre que procede de las vi&amp;ntilde;etas que, con la palabra &quot;aleluya&quot;,&lt;br /&gt;se estampaban en pliegos, y de las estampas de santos &quot;de a pliego&quot; que se echaban&lt;br /&gt;al aire en se&amp;ntilde;al de j&amp;uacute;bilo en Pascua de Resurrecci&amp;oacute;n. La investigadora Ana Pelegrin&lt;br /&gt;ha estudiado el origen y evoluci&amp;oacute;n de este g&amp;eacute;nero, conocido con el nombre de &quot;auca&quot;&lt;br /&gt;en el &amp;aacute;rea catalano-valenciana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una funci&amp;oacute;n semejante a la de las estampas piadosas en la edad media y a la m&amp;aacute;s compleja intenci&amp;oacute;n aleg&amp;oacute;rica de las empresas o emblemas, las aleluyas constituyen en principio un medio educativo basado inicialmente en la imagen y m&amp;aacute;s adelante en un texto breve y rimado que interact&amp;uacute;a con &amp;eacute;sta. Seg&amp;uacute;n dec&amp;iacute;a Pablo Minguet, editor del siglo XVIII, &quot;sirve la pintura a los que la miran porque en ella ven los ignorantes lo que deben hacer y leen los que no saben letras (...)&quot;, exaltando sobre todo su valor iconogr&amp;aacute;fico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediados del siglo XIX, en opini&amp;oacute;n de Joan Amades, se incluye al pie de la imagen un breve y simple texto rimado: el pareado aleluy&amp;iacute;stico, o redol&amp;iacute; de las aucas catalano-valencianas, lo que da origen a las aleluyas versificadas. La primera edici&amp;oacute;n valenciana titulada por los investigadores Jochs, sale de la imprenta de Benito Mac&amp;eacute; en 1674. Hasta finales del siglo XVIII no se editan aleluyas en castellano, por lo que la primac&amp;iacute;a en este &amp;aacute;mbito la tienen los editores valencianos y catalanes. A principios del siglo XX, los autores de vanguardia, en su recuperaci&amp;oacute;n de las manifestaciones de la cultura popular, incorporan las aleluyas como un eslab&amp;oacute;n entre los cartelones&lt;br /&gt;de los romances de ciego y los nuevos recursos introducidos por el cine. C&amp;eacute;sar Arconada, uno de los primeros en establecer este v&amp;iacute;nculo, afirma que &quot;las pinturas primitivas de Charlot, todav&amp;iacute;a eran pliegos de aleluya cinemado&quot;.&lt;br /&gt;Las rimas de las aleluyas permiten un contacto entre la literatura infantil, los juegos f&amp;oacute;nicos basados en el nonsense, el humor de autores como Ram&amp;oacute;n G&amp;oacute;mez de la Serna y, por ese juego entre lo gr&amp;aacute;fico y el texto, el relato impl&amp;iacute;cito en el c&amp;oacute;mic o historieta.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;C&amp;oacute;mic&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1 INTRODUCCI&amp;Oacute;N&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C&amp;oacute;mic o Tebeo, narraci&amp;oacute;n contada por medio de una serie de dibujos dispuestos en l&amp;iacute;neas horizontales y que se leen de izquierda a derecha. Estas im&amp;aacute;genes habitualmente est&amp;aacute;n separadas unas de otras y quedan contenidas dentro de los l&amp;iacute;mites de unos cuadros rectangulares (vi&amp;ntilde;etas), aunque estas vi&amp;ntilde;etas no se utilicen siempre. Cuando se asocian palabras con las im&amp;aacute;genes, aparecen dentro de la vi&amp;ntilde;eta, con frecuencia en cuadros explicativos o &amp;ldquo;leyendas&amp;rdquo;, o dentro de &amp;ldquo;globos&amp;rdquo; o &amp;ldquo;bocadillos&amp;rdquo; que salen de la boca del que habla para representar una conversaci&amp;oacute;n; o de la cabeza, en nubes, para representar el pensamiento. El texto puede aparecer completamente separado de la imagen, e incluso puede no haber texto en absoluto. Las palabras pueden estar escritas a mano o de modo mec&amp;aacute;nico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los artistas han desarrollado un vocabulario visual para representar los efectos sonoros; y utilizan s&amp;iacute;mbolos y otros recursos gr&amp;aacute;ficos con objeto de expresar una amplia variedad de elementos narrativos. Estas narraciones aparecen en forma impresa, en publicaciones peri&amp;oacute;dicas espec&amp;iacute;ficas, tambi&amp;eacute;n conocidas en Estados Unidos como c&amp;oacute;mics, aunque en Espa&amp;ntilde;a se ha popularizado la palabra tebeo, derivada del t&amp;iacute;tulo de una revista infantil llamada T.B.O., y en algunos otros pa&amp;iacute;ses de habla espa&amp;ntilde;ola se conocen como historietas. Tambi&amp;eacute;n aparecen en revistas de informaci&amp;oacute;n general, en diarios, muchas veces en secciones especiales, y en libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las secuencias de un c&amp;oacute;mic var&amp;iacute;an desde una sola hilera, habitualmente horizontal, de un diario, la &amp;ldquo; tira c&amp;oacute;mica&amp;rdquo;, a las composiciones m&amp;aacute;s complejas de vi&amp;ntilde;etas de muchas p&amp;aacute;ginas en lo que a veces se conoce por &amp;ldquo;novelas gr&amp;aacute;ficas&amp;rdquo;. El t&amp;eacute;rmino c&amp;oacute;mic deriva de sus or&amp;iacute;genes c&amp;oacute;micos, pero el humor no es un elemento definitorio, pues el medio se ocupa de asuntos tan variados como pueda hacerlo la literatura o el cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2 LOS OR&amp;Iacute;GENES DEL C&amp;Oacute;MIC&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos cr&amp;iacute;ticos mantienen que las vidrieras, el tapiz de Bayeux, e incluso las primitivas pinturas rupestres, los jerogl&amp;iacute;ficos egipcios, los dibujos de las civilizaciones precolombinas, como el lienzo mexicano de Tlaxcala, y tambi&amp;eacute;n la columna de Trajano, en Roma, se cuentan entre los antecesores del c&amp;oacute;mic, pero su historia se relaciona m&amp;aacute;s correctamente con la de la imprenta y la caricatura. Primitivos ejemplos incluyen los grabados en madera alemanes de fines del siglo XV sobre temas religiosos, pol&amp;iacute;ticos y morales. Las ilustraciones se hicieron especialmente complicadas con las t&amp;eacute;cnicas de grabado e impresi&amp;oacute;n de letras en toda Europa. En Inglaterra, hacia 1862, Francis Barlow utiliz&amp;oacute; bocadillos parecidos a banderas o r&amp;uacute;bricas en sus hojas de propaganda de El espantoso asunto infernal de los papistas. M&amp;aacute;s tarde, en 1732, los vicios y los disparates sociales de la &amp;eacute;poca fueron satirizados en Vida de una cortesana, de William Hogarth, la primera de sus ilustraciones morales sobre asuntos modernos, presentados en colecciones de grabados para ser le&amp;iacute;dos en secuencia como un relato. Su &amp;eacute;xito fue una prueba del apetito del p&amp;uacute;blico ingl&amp;eacute;s por las narraciones sat&amp;iacute;ricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intenci&amp;oacute;n moral y el detallado dibujo lineal de Hogarth, sin embargo, en Inglaterra pronto quedaron eclipsados por la moda de las caricaturas sociales y pol&amp;iacute;ticas, cuyos rasgos exagerados, l&amp;iacute;neas simplificadas y humor sobre cuestiones de actualidad se convirtieron en parte integrante del c&amp;oacute;mic moderno. Otros importantes desarrollos de este periodo fueron el perfeccionamiento de los bocadillos con lenguaje hablado, en especial en los dibujos de James Gillray, y la creaci&amp;oacute;n en 1809, por parte de Thomas Rowlandson de la serie de aventuras de un personaje dibujado, El viaje del doctor Syntax, cuyo atractivo populariz&amp;oacute; los sombreros, pelucas y casacas de Syntax.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3 LA APARICI&amp;Oacute;N DE LOS C&amp;Oacute;MICS EN EUROPA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1827, inspirado por el doctor Syntax, de Rowlandson, que se tradujo al franc&amp;eacute;s, y por los grabados de Hogarth, Rodolphe T&amp;ouml;pffer, un profesor de Ginebra, empez&amp;oacute; a escribir y dibujar sus propias novelas en im&amp;aacute;genes, al principio para sus pupilos y amigos, pero a partir de 1833, animado por las alabanzas de Goethe, las public&amp;oacute; &amp;eacute;l mismo. T&amp;ouml;pffer tambi&amp;eacute;n fue el primer te&amp;oacute;rico de los c&amp;oacute;mics, analizando el nuevo medio de expresi&amp;oacute;n en su Ensayo de fisionom&amp;iacute;a (1845). Sus &amp;aacute;lbumes fueron traducidos y plagiados, aunque s&amp;oacute;lo unos pocos artistas europeos desarrollaron sus innovaciones. Otro pionero fue el joven Gustave Dor&amp;eacute;, pero abandon&amp;oacute; sus notables c&amp;oacute;mics por la ilustraci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El m&amp;aacute;s destacado heredero de T&amp;ouml;pffer fue el alem&amp;aacute;n Wilhelm Bush. En com&amp;uacute;n con muchos artistas europeos de c&amp;oacute;mics que trabajaban en las nuevas revistas humor&amp;iacute;sticas de esta &amp;eacute;poca, Bush no hizo uso de los bordes en las vi&amp;ntilde;etas ni de los bocadillos para el habla, y sus textos, con frecuencia en verso, aparec&amp;iacute;an impresos debajo de sus dibujos. Su estilo audaz y animado, y sus met&amp;aacute;foras visuales, que reflejaban el movimiento y los estados psicol&amp;oacute;gicos, fueron muy imitados. La m&amp;aacute;s celebrada de sus creaciones, el travieso d&amp;uacute;o, Max y Moritz, que se inici&amp;oacute; en 1865, termin&amp;oacute; convertido en modelo de varios c&amp;oacute;mics brit&amp;aacute;nicos y estadounidenses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Busch tambi&amp;eacute;n influy&amp;oacute; en el personaje de c&amp;oacute;mic brit&amp;aacute;nico Ally Sloper, concebido en 1867 para Judy, un rival del Punch, de Charles Ross, ilustrado con el seud&amp;oacute;nimo de Marie Duval por su esposa francesa Emilie de Tessier, entonces la &amp;uacute;nica artista de c&amp;oacute;mic femenina de Europa. Ally se hizo tan popular que en 1814 cont&amp;oacute; con su propia revista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4 LOS C&amp;Oacute;MICS DOMINICALES ESTADOUNIDENSES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia 1890, los semanarios estadounidenses de humor y dibujos humor&amp;iacute;sticos como Puck, Judge y Life, sufr&amp;iacute;an gran competencia debido a las revistas de las grandes ciudades. Los dibujantes m&amp;aacute;s importantes de estas revistas fueron contratados por los nuevos suplementos dominicales en color. Especialmente el World, de Joseph Pulitzer, y el Journal, de William Randolph Hearst, publicados en Nueva York, empe&amp;ntilde;ados en una feroz guerra de circulaci&amp;oacute;n en la que las nuevas secciones de c&amp;oacute;mics demostraron ser unas armas importantes y rentables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1895, Richard Felton Outcault, publica en el diario World una historieta que cubre tres cuartos de p&amp;aacute;gina. Su protagonista es un joven chino bajo y vivaracho, de nombre The yellow kid (El ni&amp;ntilde;o amarillo). Va a dar su nombre a la prensa de Hearst, &quot;la prensa amarilla&quot;, y revolucionar&amp;aacute; el arte a&amp;uacute;n incipiente, pues es el primer personaje comercial que habla utilizando globos y que, en ocasiones, llega a dar a conocer sus mon&amp;oacute;logos internos por medio de textos impresos en su propia camisola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente Hearst encargo a Rudolph Dirks, de origen alem&amp;aacute;n, la creaci&amp;oacute;n de una versi&amp;oacute;n de Max y Moritz, de Busch, titulada The Katzenjammer Kids &amp;mdash;conocidos en espa&amp;ntilde;ol como Los gemelos y el capit&amp;aacute;n, Los dos pilluelos y Tin y Ton y el capit&amp;aacute;n Corret&amp;oacute;n&amp;mdash;, en 1897. Sigui&amp;oacute; un periodo de experimentaci&amp;oacute;n sin precedentes en tiras c&amp;oacute;micas dominicales como Happy Hooligan, de Frederick Burr Oppers, Buster Brown, de Outcault, y sobre todo Little Nemo en el Pa&amp;iacute;s de los sue&amp;ntilde;os, de Winsor McCay, alcanzando alturas sublimes en Krazy Kat (El gato loco), de George Herriman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estados Unidos ofreci&amp;oacute; con el cambio de siglo el medio adecuado para que los c&amp;oacute;mics se desarrollaran como un fen&amp;oacute;meno art&amp;iacute;stico y comercial. La creciente poblaci&amp;oacute;n, incrementada por muchos europeos inmigrantes, adopt&amp;oacute; los c&amp;oacute;mics como una diversi&amp;oacute;n barata, como un espejo de su vida, y hasta como un modo de aprendizaje del ingl&amp;eacute;s para adultos y ni&amp;ntilde;os. Los peri&amp;oacute;dicos proliferaban y sus editores estaban dispuestos a invertir en talentos creativos y tecnolog&amp;iacute;a de impresi&amp;oacute;n para incrementar sus lectores. Las tiras c&amp;oacute;micas, los c&amp;oacute;mics, proporcionaban ingresos extra al ser vendidas a otros peri&amp;oacute;dicos por medio de cadenas de prensa, y tambi&amp;eacute;n como juguetes y dibujos animados, y para programas de radio. Finalmente a los dibujantes con talento se les concedi&amp;oacute; plena libertad para realizar p&amp;aacute;ginas enteras a todo color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5 LAS TIRAS DIARIAS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explosi&amp;oacute;n de tiras diarias horizontales de c&amp;oacute;mics se dispar&amp;oacute; con el &amp;eacute;xito Mr A. Mutt, un tipo que apostaba en las carreras de caballos, posteriormente Mutt y Jeff, de Bud Fisher, que se inici&amp;oacute; en 1907 en las p&amp;aacute;ginas deportivas del diario San Francisco Chronicle. Humor&amp;iacute;sticas y con asuntos para adultos, las tiras diarias dirigidas a los lectores de peri&amp;oacute;dicos pronto se convirtieron en el veh&amp;iacute;culo perfecto para el suspense cotidiano, con Wash Tubbs, de Roy Crane, Anita la huerfanita, de Harold Gray, The Thimble Theatre, de E. C. Segar, donde apareci&amp;oacute; Popeye por primera vez, y muchos m&amp;aacute;s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1916, surge la primera tira diaria en Argentina, El negro Ra&amp;uacute;l, de Arturo Lanteri, y en 1921, Don Cantarino, en M&amp;eacute;xico. Unos a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s, tambi&amp;eacute;n en M&amp;eacute;xico, se har&amp;iacute;a muy famosa la tira c&amp;oacute;mica familiar titulada La familia Burr&amp;oacute;n, mientras que en Espa&amp;ntilde;a goz&amp;oacute; de popularidad durante muchos a&amp;ntilde;os La familia Ulises, de Marino Benejam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M&amp;aacute;s tarde aparecieron personajes no humor&amp;iacute;sticos, como el detective Dick Tracy, de Chester Gould, y el astronauta Buck Rogers. En busca de mayor realismo en las tiras de aventuras, el estilo caricaturesco dio paso en la d&amp;eacute;cada de 1930 al encanto ilustrativo de Flash Gordon, de Alex Raymond, y al claroscuro de Milton Caniif en Terry y los piratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro del c&amp;oacute;mic de mayor calidad art&amp;iacute;stica hay que situar El pr&amp;iacute;ncipe Valiente, de Harold Foster, mientras que Blondie &amp;mdash;en espa&amp;ntilde;ol Lorenzo Parachoques y Pepita&amp;mdash;, de Chic Young, o Li'l Abner (Chiquito Abner), de Al Capp, incid&amp;iacute;an en los aspectos de la vida cotidiana. Durante la d&amp;eacute;cada de 1950, las tiras de aventuras serializadas se redujeron o desaparecieron por completo, y las tiras c&amp;oacute;micas se convirtieron en chistes, surgiendo un humor ingenioso y afilado, especialmente en la f&amp;aacute;bula Pogo, de Walt Kelly, los filos&amp;oacute;ficos Peanuts (Charlie Brown y Snoopy), de Charles Schultz, la contestataria Mafalda, del argentino Quino (Joaqu&amp;iacute;n Salvador Lavado), las vi&amp;ntilde;etas de Jules Feiffer, y Doonesbury, de Garry Trudeau. A pesar de las reducciones en tama&amp;ntilde;o, n&amp;uacute;mero y calidad, las actuales tiras diarias todav&amp;iacute;a cuentan con muchos seguidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6 EL C&amp;Oacute;MIC EN EUROPA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Gran Breta&amp;ntilde;a los primeros c&amp;oacute;mics estaban dirigidos a los ni&amp;ntilde;os, con personajes como Teddy Tail (1915) y Rupert (1920), todos con el texto impreso debajo. W.K. Haseldam hizo evolucionar la tira diaria de car&amp;aacute;cter pol&amp;iacute;tico, pero fue Pop, de John Millar Watts, en 1921, el que utiliz&amp;oacute; la narraci&amp;oacute;n con globos dentro de las vi&amp;ntilde;etas, seguido en B&amp;eacute;lgica por Herg&amp;eacute; en su tira semanal Tint&amp;iacute;n, que se har&amp;iacute;a popular&amp;iacute;sima a partir de 1932.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de 1932, en Inglaterra, Jane, de Norman Pett perd&amp;iacute;a regularmente su ropa, contribuyendo a mejorar la moral de las tropas durante la II Guerra Mundial. Mientras que en la d&amp;eacute;cada de 1950 el humor lo encabez&amp;oacute; el holgaz&amp;aacute;n Andy Capp, de Reg Smythe, con sus comedias dom&amp;eacute;sticas. Un &amp;eacute;xito m&amp;aacute;s reciente lo constituyen las feroces s&amp;aacute;tiras pol&amp;iacute;ticas de Steve Bell tituladas If.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Espa&amp;ntilde;a las primeras revistas infantiles carecen de historietas ilustradas hasta 1915. Sin embargo, ya en 1904 ha aparecido una revista en catal&amp;aacute;n, titulada Patufet, profusamente ilustrada. El diario madrile&amp;ntilde;o ABC lanza un suplemento infantil, Gente menuda, mientras que la revista T.B.O. nace en 1917, a la que sigue tres a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s Pulgarcito. Esta revista infantil es la primera que utiliza exclusivamente guionistas y dibujantes espa&amp;ntilde;oles, y durante los numerosos decenios de existencia ha hecho populares a personajes como El reporter Tribulete, de Cifr&amp;eacute;; Zipi y Zape, Do&amp;ntilde;a Urraca y Carpanta, de Jos&amp;eacute; Escobar; junto a Las hermanas Gilda, de V&amp;aacute;zquez. En San Sebasti&amp;aacute;n, a partir de 1925 se edita la revista Pinocho, que incluye muchos de los primeros c&amp;oacute;mics norteamericanos. Chicos, que aparece en 1938, dio a conocer, entre otros, a dos grandes dibujantes espa&amp;ntilde;oles, Emilio Freixas y Jes&amp;uacute;s Blasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Francia destaca la revista Pilote, con personajes tan representativos como Lucky Luke o El teniente Blueberry, y sobre todo el popular&amp;iacute;simo Ast&amp;eacute;rix, de Uderzo y Goscinny.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7 LAS REVISTAS DE C&amp;Oacute;MICS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En contra de la creencia general, no fueron los estadounidenses, sino los japoneses quienes publicaron las primeras revistas de c&amp;oacute;mics baratas y producidas masivamente en la d&amp;eacute;cada de 1920. Impresas por lo general en color y distribuidas cada mes, recurr&amp;iacute;an en principio a material estadounidense, pero ya en la d&amp;eacute;cada de 1930 empiezan a incluir material original y de m&amp;eacute;rito art&amp;iacute;stico. El formato tuvo tanto &amp;eacute;xito en Jap&amp;oacute;n que dio origen a la aparici&amp;oacute;n de librer&amp;iacute;as especializadas exclusivamente en c&amp;oacute;mics, conocidos por manga, que contin&amp;uacute;an disfrutando, y ya a escala global, de una gran aceptaci&amp;oacute;n. La primera revista estadounidense de c&amp;oacute;mics apareci&amp;oacute; en 1933, regalada por un producto comercial con fines de promoci&amp;oacute;n. Al a&amp;ntilde;o siguiente se public&amp;oacute; la primera revista de c&amp;oacute;mics comercial, Famous Funnies 1, que inclu&amp;iacute;a reimpresiones de tiras c&amp;oacute;micas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seg&amp;uacute;n aparec&amp;iacute;an m&amp;aacute;s revistas de c&amp;oacute;mics, los editores no contaban con suficientes tiras para reimprimir y se vieron en la necesidad de producir material nuevo y barato, encargado por lo general a dibujantes muy j&amp;oacute;venes. Despu&amp;eacute;s de cinco a&amp;ntilde;os de rechazos, dos j&amp;oacute;venes de Cleveland, el guionista Jerry Siegel y el artista Joe Shuster, consiguen vender su h&amp;eacute;roe, Superman, a las p&amp;aacute;ginas de Action Comics, en las que se publica por primera vez en 1938, convirti&amp;eacute;ndose en un &amp;eacute;xito inmediato. Este &amp;eacute;xito de Superman hizo que surgieran numeros&amp;iacute;simos imitadores. Cuando Estados Unidos empez&amp;oacute; a participar en la II Guerra Mundial, la legi&amp;oacute;n de superh&amp;eacute;roes se hab&amp;iacute;a virtualmente apoderado de los c&amp;oacute;mics. Muchos no merec&amp;iacute;an la pena, pero unos cuantos lograron sobrevivir, como Batman, de Bob Kane y Bill Finger, seguido por La antorcha humana, Sub-Mariner, The Flash, Capit&amp;aacute;n Am&amp;eacute;rica, que constituyeron todo un ej&amp;eacute;rcito propagand&amp;iacute;stico de personajes con superpoderes que luchaban contra Alemania y Jap&amp;oacute;n. En 1943, un art&amp;iacute;culo de la revista Newsweek calculaba que entre ni&amp;ntilde;os y adultos se le&amp;iacute;an 25 millones de revistas de c&amp;oacute;mics mensualmente. Hacia 1950, la cifra se hab&amp;iacute;a doblado a 50 millones, alcanzando la cima en 1954 cuando se publicaban 150 millones al mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la guerra, en Alemania no hubo c&amp;oacute;mics porque Hitler los despreciaba, pero los italianos lanzaron a Romano el Legionario y, sobre todo, a Dick Fulmine, que fue muy popular en los pa&amp;iacute;ses de habla espa&amp;ntilde;ola con el nombre de Juan Centella. Por su parte en Jap&amp;oacute;n, contaban, entre otros muchos, con Norakuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra tuvo eco, tambi&amp;eacute;n, en naciones no directamente beligerantes como Espa&amp;ntilde;a y Argentina. Los &quot;superh&amp;eacute;roes&quot; declinaron con el final de la guerra y ocuparon su lugar otros g&amp;eacute;neros, desde animales basados en dibujos animados, a historias del Oeste, la jungla, cr&amp;iacute;menes, romances y terror. Destacan en esta &amp;eacute;poca los detectives Rick Kirby y Steve Canyon, creados respectivamente por Alex Raymond y Milton Caniff, dos de los maestros indiscutibles del g&amp;eacute;nero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A algunos psic&amp;oacute;logos, padres y educadores les preocupaba que las revistas de c&amp;oacute;mics, en especial las de cr&amp;iacute;menes y terror, influyeran en la delincuencia juvenil, y ante sus exigencias los propios editores impusieron f&amp;eacute;rreos controles. Muchas de las empresas, debido a ellos, tuvieron que cerrar. Aunque limitados por los c&amp;oacute;digos de censura y la competencia de la televisi&amp;oacute;n, algunos editores consiguieron revivir en la d&amp;eacute;cada de 1960. Un caso destacado fue el de Marvel Comics, con el guionista Stan Lee, y los dibujantes Jack Kirby y Steve Ditkon, que concibieron un universo interconectado de h&amp;eacute;roes tr&amp;aacute;gicos como Los cuatro fant&amp;aacute;sticos, Spiderman, Doctor Extra&amp;ntilde;o y Silver Surfer &amp;mdash;en espa&amp;ntilde;ol Estela plateada&amp;mdash; cuyos poderes s&amp;oacute;lo les creaban problemas. A partir de entonces, el g&amp;eacute;nero de los superh&amp;eacute;roes ha dominado la industria del c&amp;oacute;mic y el estilo impulsado por Marvel se ha impuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante estos a&amp;ntilde;os tambi&amp;eacute;n florecieron los coleccionistas que se organizaron y publicaron revistas, o &quot;fanzines&quot;, celebraron convenciones, establecieron premios y contribuyeron a que se abrieran tiendas especializadas que en la actualidad son las que realizan el mayor n&amp;uacute;mero de ventas. Tambi&amp;eacute;n la contracultura public&amp;oacute; c&amp;oacute;mics para adultos, conocidos por comix, o underground comics, que no s&amp;oacute;lo liberaron al medio rompiendo muchos tab&amp;uacute;es, sino que desarrollaron unos estilos muy originales, como ocurri&amp;oacute; con Robert Crumb, y sus famosas creaciones Fritz el gato y Mr Natural, o Gilbert Sheldon y sus Freak Brothers. En Espa&amp;ntilde;a tuvo su equivalente en la revista El v&amp;iacute;bora, donde, entre otros, destacaron Gallardo y Mediavilla, con su personaje Makoki, y Nazario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;8 EL C&amp;Oacute;MIC HOY&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El c&amp;oacute;mic ha adquirido un estatuto de producto cultural a partir de la d&amp;eacute;cada de 1960. Artistas como el italiano Guido Crepax, el franc&amp;eacute;s Philippe Druillet, el japon&amp;eacute;s Shinji Nagashima, el filipino Alex Ni&amp;ntilde;o, el estadounidense Art Spiegelman, el mexicano Alejandro Jodorovski, o el espa&amp;ntilde;ol Enric Si&amp;oacute;, entre otros muchos, desarrollaron historias para adultos de indudable calidad gr&amp;aacute;fica y literaria. Sus personajes han pasado a formar parte del acervo cultural y resultan tan conocidos como sus contrapartidas literarias o cinematogr&amp;aacute;ficas. Por su parte contin&amp;uacute;an public&amp;aacute;ndose infinidad de revistas y se editan novelas gr&amp;aacute;ficas que, en ocasiones, superan en calidad, a los textos literarios en que se basan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  *(informacion recopilada de los textos: 100 del comic la caida de los superheroes, cronicas del            llanero  solitario, critica del comic conteporaneo, enciclopedia Encarta)&lt;br /&gt;</summary>    </entry></feed>